Revista Oriental

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PRESENCIA COREANA

La inmigración coreana en el Perú es la tercera de origen oriental después de la china y japonesa; se orienta directamente a ámbitos
urbanos, en especial en la ciudad de Lima, y se da por llegadas continuas de pequeños grupos o de familias nucleares.

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Algunos inmigrantes coreanos no tienen información de cómo es el Perú, antes de su llegada.
“Cuando era niño, me dijeron que nos iríamos a vivir a Perú, por las películas me imaginaba a los peruanos vestidos como indios… pensaba que todo era selva” (1).
Entre el 2 y 16 de setiembre de 1996 la visita del expresidente coreano Kim Young Sam a Chile, Guatemala, Brasil, Argentina y Perú permitió que las relaciones con los países de América Latina se fortalecieran. A su vez, esto preparó una base sistemática para intercambios comerciales a través de las inversiones coreanas en estos países.
Según Arakaki, a diferencia de las dos grandes inmigraciones asiáticas como la china y la japonesa que comenzaron a llegar a Perú en el siglo XIX en grandes contingentes y con el objetivo de cubrir la necesidad de mano de obra en las haciendas agroexportadoras de la costa, la inmigración coreana se dio por sucesivas llegadas de pequeños grupos familiares y desde sus inicios estuvo destinada a ámbitos urbanos. “Cuando Oriente llegó a América Latina…”
Para muchos coreanos esta inmigración se inicia con la llegada de Man Bok Park(2), el director del equipo nacional de voleibol femenino en 1974 junto a un grupo de once coreanos más. Cuando llegó a Perú, “Mr. Park” encontró a sus “paisanos” solo entre los miembros de la embajada de la República de Corea, puesto que desde el 1 de abril de 1963 existen relaciones diplomáticas entre ambos países.
“Entre 1970 y 1980 eran pocos los coreanos en Perú. En 1980 aproximadamente se encontraban diez familias coreanas, entre las que resaltan los maestros de taekwondo”(3).
Posteriormente, en 1974, el gobierno coreano firmó un contrato con el gobierno peruano para enviar un grupo de la Korean International Agency (KOICA(4)), tres médicos y 64 voluntarios. KOICA administra la asistencia internacional, así como los programas de cooperación técnica que Corea les brinda a los países en desarrollo. En el 2003, sobre el inicio del proceso migratorio de los coreanos en el Perú, menciona: “Según el Ministerio de Relaciones Exteriores de Corea, en el año 1985 solo había en Perú 27 coreanos. Este proceso migratorio se inició en la primera mitad de la década de 1990, momento en que la llegada de los coreanos comenzó a ser numéricamente importante.
Durante el Gobierno de Alberto Fujimori, los coreanos llegaron atraídos por las noticias sobre la recuperación económica por la que atravesaba el Perú, además de la apertura a las inversiones extranjeras. El producto bruto interno del país registró cifras de crecimiento del 6,5% en el año de 1993 y de 12,7% en el año 1994 (Gestión 1995). Además, se dictaron una serie de normas para promover las inversiones extranjeras, como el Decreto Legislativo N°663 (1991(5)), y la Ley N°26174 (1993), que aprobaban y regulaban el Programa de Migración-Inversión, facilitando de este modo las actividades de ciudadanos extranjeros que querían aportar capital e invertir en el Perú.
El primer grupo en llegar a territorio peruano fue producto de una reemigración, ya que después de 1993, con la estabilidad social y política del país, los inmigrantes coreanos aumentaron rápidamente. La mayoría se trasladó desde países vecinos como Bolivia, Argentina, Paraguay y Chile junto a algunas familias más que venían desde Corea(6) .
El nivel de aceptación de los productos coreanos, como autos y electrodomésticos de marcas reconocidas como Samsung, LG, Hyundai, entre otros, hicieron que la industria coreana orientara su mirada en nuestro país. Al llegar nuevos inmigrantes coreanos alentados por la noticia, constataron que la economía peruana era favorable para ellos en el mercado.
El BID señala que la crisis asiática de 1997 y el proceso de reestructuración de la economía coreana le trajo problemas económicos al país asiático, a consecuencia de este problema es que surgió la segunda oleada de inmigración coreana a Perú quienes provenían del mismo país coreano. Este segundo grupo fue mucho menor en cantidad que la primera ola migratoria de la mitad de la década de 1990 (7).
En el año 1998, la Asociación Coreana en Perú reunía a más de 2000 ciudadanos de esa nacionalidad (Expreso, 1998.) En el 2003, la población de la comunidad coreana era flotante en el Perú, pues la integraban individuos e incluso familias completas que constantemente entraban y salían del país, lo que hace difícil cuantificarlas. Se calcula que la cantidad de integrantes de dicha comunidad es de 800 a 1000 personas(8) . Entre los años 2004 y 2010 no se cuenta con información detallada, sino hasta el año 2011. Ya para el 2011 los residentes coreanos en Perú era de 900 personas agrupadas en 250 familias, 480 con radicación permanente, 160 residentes y 280 residentes temporales.
Las cifras oficiales de la Superintendencia de Migraciones desde 1994 a 2012 para el caso coreano indican un total de 2442 inmigrantes. Al 2013, según el Cónsul de la embajada de Corea del Sur en Perú, Hwang No Lee expresó: “En todo el Perú hay alrededor de 1300 coreanos, entre ellos 1100 son inmigrantes y los otros 200 son residentes. Por ello, en su totalidad llegan a ser 1300 coreanos…(9)”
En noviembre del año 2014 se reunieron los representantes de la embajada de Corea del Sur, la Superintendencia Nacional de Migraciones del Perú y la Policía Nacional del Perú para tratar el tema de la situación de los coreanos en Lima, su residencia, documentación o en general y la situación migratoria que sostienen. En el cuadro N°1 y N°2 podemos observar el número de ciudadanos coreanos residentes y el cambio de calidad migratorio que fueron aprobados para los coreanos entre 2012 y 2014.
A pesar de que este fenómeno social aún no es identificado, ha logrado un impacto social, económico y cultural en la sociedad peruana; esta es una inmigración muy singular debido al mantenimiento fiel a su cultura; esto implica “aislarse”, en sus momentos de compartir, de la sociedad peruana que los rodea, pues el idioma y las costumbres influyen para que no se pueda realizar un proceso de socialización más directo entre coreanos y peruanos.
Una de las causas por las que emigran es para brindar una mejor educación a sus hijos, ya que al permanecer en un país con menor costo de vida, les permite ahorrar lo necesario para enviar a sus hijos a estudiar a Corea del Sur o a reconocidas universidades en otras partes del mundo.
Otra de las principales causas es el negocio y/o comercio. Por ejemplo, si un coreano llega al Perú por razones de trabajo (empresas, restaurantes, tiendas) este trae consigo a su familia, por lo general deciden quedarse a vivir en territorio peruano por 4 o 5 años, luego retornan a Corea del Sur.
Los coreanos en el Perú se caracterizan por prevalecer sus valores como el respeto, así como también la puntualidad, la organización dentro de su comunidad, pues han creado espacios para interactuar entre ellos(10). Respecto a su forma de organización en el Perú como comunidad, es importante resaltar las reuniones propiciadas dentro de los encuentros sostenidos cada domingo en sus iglesias, ya sea católica o evangélica.

CUADRO N° 1
Ciudadanos coreanos residentes en el Perú, 2012-2014 (*)

Residentes en calidad migratoria 2012 2013 2014 Total general
Corea del Sur
Familiar de residente 31 61 49 141
Trabajador 20 31 49 100
Religioso 19 26 22 67
Inversionista 6 4 11 21
Estudiante 7 6 7 20
Inmigrante 12 4 2 18
Profesional 2 – – 2
Otros 1 – – 1
Total general 98 132 140 370

(*) Información del 1 de enero al 15 de noviembre de 2014.
Fuente: Superintendencia Nacional de Migraciones del Perú
(25 de noviembre de 2014).
Elaboración propia.
Podemos observar que entre los años 2012 al 2014 fueron 370 los inmigrantes
que se sumaron a la comunidad instalada en Perú.

CUADRO N° 2
Cambios de calidad migratoria aprobados, ciudadanos coreanos, 2012-2014 (*)
Calidad migratoria solicitada aprobada 2012 2013 2014 Total Gral.
Corea del Sur
Familiar de residente 62 61 52 175
Trabajador 69 47 46 162
Trabajador designado 97 1 1 99
Religioso 20 27 21 68
Estudiante 9 6 7 22
Inversionista 6 6 8 20
Inmigrante 9 3 1 13
Profesional 2 1 – 3
Total general 274 152 136 562

(*) Información del 1 de enero al 15 de noviembre de 2014.
Fuente: Superintendencia Nacional de Migraciones del Perú (25 de noviembre de 2014). Elaboración propia.
Se observa que el total de los inmigrantes coreanos que lograron cambiar su calidad migratoria fueron 562. Así tenemos que en el 2012 se aprobaron 274 cambios; en el 2013, 152; y en el 2014, 136.


(1) Entrevista personal a Kim In Suk, estudiante universitario (13 de setiembre de 2014).
(2) Para otro grupo de coreanos, hay antecedentes de coreanos inmigrantes antes que Park, Man Bok.
(3) Entrevista personal a Jo Suk Soo, una de las primeras inmigrantes coreanas en Perú y esposa de Kim Hyung Lee, maestro de taekwondo (20 de octubre de 2012)
(4) Agencia Central de Asistencia Internacional para el Desarrollo del Gobierno de la República de Corea en Perú fue fundada en 1991.
(5) En el año 1993 este decreto fue derogado.
(6-7) Banco Interamericano de Desarrollo 2003 “Cuando Oriente llegó a América Latina” Lima, Perú.
(8) Declaración del Agregado Cultural de la Embajada de la República de Corea en Perú, Yung Joon Jo. Diario El Comercio, 2003; Suplemento especial por los 40 años de relaciones
diplomáticas entre Corea y Perú. (Diario El Comercio, 2003).
(9) Park, Gyu Dong (2013) “Ser coreano en Perú” sitio web: https://www.youtube.com/watch?v=uI9DtqDR68g
(10) No se registra mayor presencia en las regiones de Lima. Son pocos los que destacan en algunas regiones del país, como el alcalde de Chanchamayo, Hung Won Yun, en la selva central del país.

Esmeralda Candela
Desde niña siempre quiso conocer más sobre la cultura oriental, su bisabuela fue tusan y siempre tuvo la curiosidad de realizar algún estudio sobre los orientales en Perú.
Empezó su carrera como socióloga, su profesor le solicitó iniciar con una investigación que le permitiera presentar al finalizar su carrera como tesis o un tema de investigación el cual pudiera sustentar. Su primera intención fue realizar un trabajo sobre los chifas en el Perú o sobre la inmigración china o japonesa, pero se dio cuenta que muchos investigadores habían abordado los mismos temas, por lo que pensó hacer algo nuevo.
Después de trabajar durante un año en una Fundación Coreana ubicada en Ate Vitarte, conoció a más coreanos, lo que le permitió asistir a sus reuniones, iglesias, eventos culturales, deportivos, entre otros.
Ganadora del segundo puesto en el Primer concurso de ensayos organizado por la embajada de Corea del Sur en el Perú y por el Centro de Estudios Orientales de la PUCP. Este año, en enero, viajó a Santiago de Chile, donde junto a expositores de México y Chile intervino con este interesante contenido.
Es importante señalar que no se encuentra bibliografía sobre esta materia en nuestro país, por esa razón no hay investigadores que lo aborden.

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