Revista Oriental

Misceláneos

Recorriendo Japón

El Bosque de los Bambús – Kyoto
竹林の道(ちくりんのみち)

The bamboo groves of Arashiyama, Kyoto, Japan

Ir a Kyoto no sólo es ir a ver templos y castillos, es también disfrutar de la naturaleza, del verdor de su paisaje y del ambiente mágico que se siente en estos lugares. Uno de ellos es en Arashiyama dónde se ubica el famoso Templo Teiryuji.
Antes de ingresar a ese lugar, mientras nos dirigimos en bus pudimos apreciar la naturaleza que lo rodea con las montañas al lado del rio. Entramos al templo y caminamos por sus jardines que evocaban paz y tranquilidad, metros más adelante llegamos a nuestro destino, el Bosque de Bambús, impresionantes árboles donde los tallos a una gran altura cubrian el ingreso del sol que tanto calienta en estas épocas del año en el mes de agosto en este lejano país oriental.
Llegamos al principio de este túnel natural de bambú que por ser la semana del Obón o celebración del regreso de los espíritus de los ancestros, el lugar estaba repleto de gente. Sin embargo, no perdía esa magia de caminar y admirar los diferentes colores de verde que estaban representados en los altos tallos de los árboles de bambú. A pesar del intenso calor, mientras caminabamos y nos perdiamos dentro de este camino natural sentiamos el ambiente más fresco. Una caminata dónde ver a los lados era disfrutar de cada tallo de bambú y si dabamos una mirada al cielo lo veiamos cubierto de las hojas de los árboles en diferentes formas, tamaños y tonos de verde.
Seguiamos nuestros pasos mientras sentíamos una suave brisa proveniente de los vientos que se introducian en el bosque y que pasaban por los tallos y hojas produciendo unos sonidos que salian del roce de las hojas con el viento dando una calma espiritual y especial al lugar.
Después de caminar unos metros arriba, el camino de bambú llegaba a su fin y para regresar había que tomar la misma ruta de bajada con la cuál aprovechamos para seguir admirando el bosque y su especial ambiente natural. En el camino de regreso, pudimos observar a lo lejos tres maikos o las aprendices de geisha que también estaban disfrutando del paisaje y del suave sonido del viento natural. Es dificil encontrar esta escena pero tuvimos la suerte verlas combinar este mágico lugar con las maikos.
Finalmente termino nuestro recorrido natural y seguimos un camino con casas antiguas y calles muy angostas donde nos encontramos con los famosos Rickshaw, vehículo ligero de dos ruedas desplazado con tracción humana, donde a pesar del calor , los que jalaban el coche, nos llevaban a recorrer el famoso Bosque de Bambús en un camino especial donde se sentía que sólo era la naturaleza y yo. (Rosa María Sakuda)

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