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URGE CREAR LA BANCA REGIONAL

Proyecto está en manos del poder ejecutivo

Gobierno tiene conocimiento de esta iniciativa desde diciembre de 2009. Ministerio de Agricultura calificó de “pertinente” la propuesta promovida por experto Eugenio W. Ibáñez Incháustegui*.
El apoyo al crédito para impulsar el desarrollo agrario está en manos del gobierno y de la empresa privada. Se necesita un banco de primer piso que atienda la creciente demanda de créditos en ese sector que pasa por la creación de un nuevo Banco Regional, una banca rural y comercial cuyos fondos permitirán dinamizar el desarrollo de la producción regional.
Así lo manifestó el experto en temas bancarios Eugenio Wenceslao Ibáñez Incháustegui*, de 104 años de edad, quien considera necesario ir hacia una reorganización de la estructura bancaria en todas las regiones del país para lograr un mejor y equilibrado uso económico financiero del crédito.
“La superficie agropecuaria sigue en aumento gracias al empuje de la empresa privada, pero todavía hay un problema por resolver: el apoyo al crédito para impulsar el desarrollo agrario”, afirmó.
“La infraestructura del agro sigue limitada y necesita expandirse”, señaló al indicar que apenas 123 provincias (de las 196 existentes) cuentan con acceso al crédito para el agro.
Recordó que en el país el sector de la agricultura familiar está representada por 2’300,000 unidades productivas que juegan un rol clave no solo en la producción de alimentos sino en el desarrollo económico y social del Perú.
Razones de la banca

Indicó que la mayor parte de los productos alimenticios son producidos por los pequeños y medianos productores agropecuarios, cadenas agrarias, agrupaciones de las pymes productoras, comunidades agropecuarias y por los empresarios.
“Urgen crear las cajas regionales de crédito al agro (CRAGRO) y los bancos regionales”, puntualizó.
Estas unidades financieras, sostuvo, evitarán que los ricos aprovechadores de la habilitación o los prestamistas urbanos se vuelvan más ricos y que los pobres, se vuelvan cada vez más pobres. Y todo ello por falta de una real estructura bancaria.
Cabe recordar que actualmente el apoyo bancario está concentrado en Lima en un 75% y liderado por toda la banca centralista.
Ibáñez recordó que hay legislación abundante como el decreto legislativo 1012 que permite el fomento de la inversión privada orientada a captar los recursos para regular la economía de las regiones abaratando los costos administrativos y el valor del dinero. A dicha norma se añaden los decretos leyes 995, el 1015, el 1031 y el 1044 que contienen normas favorables y fomentan la apertura de la banca rural y comercial regional.
Todas ellas, sin embargo, se quedaron en espera luego de los trágicos sucesos del denominado “Baguazo” ocurrido en junio de 2009.
Señaló que si bien en el norte del país han despegado proyectos de irrigación como Chavimochic, Tinajones, Gallito Ciego y Olmos, en prospección, aún faltan programas de crédito en ayuda a la pequeña y mediana agricultura, pymes y comunidades agrarias cuya población representa el 70% de todo el sector agrario que no participa de los programas de crédito en cada campaña anual agropecuaria.
Precisamente, la propuesta de la banca regional se encuentra actualmente en manos del Poder Ejecutivo que a través del Ministerio de Agricultura-en carta enviada a Ibáñez el 14 de diciembre de 2009- calificó de “pertinente” la creación de la banca rural y regional que permitirá la canalización directa de créditos agrarios y comerciales.
Inclusive, según dio cuenta Víctor Manuel Noriega Toledo, entonces director general de la Dirección General de Competitividad Agraria del mencionado portafolio, la Secretaría General de la Presidencia del Consejo de Ministros tomó nota de esta iniciativa.
“El mencionado proyecto es considerado muy importante ya que tiene un componente de creación de entidades financieras de primer piso localizadas en las regiones lo cual permitirá una mayor bancarización de la agricultura, acorde con el proceso de descentralización”, señaló la misiva.

Eugenio Wenceslao Ibáñez Incháustegui(*)
Nació en Chiclayo en 1913. Cursó sus estudios de primaria y secundaria en el Colegio San José. Estudió en el Centro Superior de Administración de Empresas y Negocios graduándose de administrador de empresas.
Trabajó desde empleado fundador hasta alcanzar el cargo de gerente, jefe del Departamento de Sucursales del Banco Internacional del Perú, asimismo fue representante de Economía y Finanzas del Banco Minero del Perú. Igualmente ha sido Cónsul de la República China en Pacasmayo.
Además es autor de los siguientes libros: Nuevas rutas bancarias; Cuzco, la Roma de América; Zaña, la Babilonia del virreinato; Salas, Incahuasi, Penachi, en la novelesca vida de los brujos; Motupe, los chimús, y la cruz de Chalpón en la leyenda de los siglos.

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