Celebrando a los niños
El clásico festival por el Día del Niño (Kodomo no hi) se celebró con los menores de los planteles educativos vinculados a la comunidad japonesa, expresando el respeto que se merecen y su siempre felicidad; originalmente llamado Tango no sekku en la antigüedad, está destinado a la purificación y, por ende, impedir la cercanía de los espíritus malignos.
En el Santa Beatriz-Jishuryo las criaturas elaboraron su propio koinobori (cometas en forma de pez carpa) y sus kabutos (símbolo de masculinidad), que compartieron en el patio principal; en la Victoria los de inicial y primero de primaria recibieron presentes de sus condiscípulos de secundaria; evocando a Kintaro, samurái y héroe de la era Heian.
Revista Oriental Integrando las Comunidades Asiáticas del Perú y América
