Editorial

CONCEPTO QUE MARCA INTERROGANTES
La trampa de Tucídides es una expresión creada y popularizada por el politólogo estadounidense Graham T. Allison en un artículo periodístico publicado en 2015, haciendo referencia a un hipotética guerra -bélica o de ideas- que produce temor frente a intentos de hegemonía. El concepto recuerda el desafío de Atenas a Esparta en la antigua Grecia, pero también señala -en artículos complementarios- que algunos presuntos enfrentamientos se diluyeron y convergieron en construir la paz y evitar una escalada mayor de violencia.
Y esa narrativa toma forma nuevamente a nivel internacional, con la visita oficial del presidente estadounidense Donald S. Trump a su par de China Xi Jinping; y, en el plano nacional, entre los dos candidatos que han pasado a la segunda vuelta y el electorado deberá definir, el 7 de junio -Día de la Jura a la Bandera-, si Keiko Fujimori de Fuerza Popular o Roberto Sánchez de Juntos por el Perú, quien asuma la presidencia de la República del Perú. Lo que nos conduce en primera impresión, a hacer tres preguntas similares para responder a nivel Internacional (I) y a nivel Nacional (N).
La primera: ¿se podrá soportar una confrontación total? (I) La relación de China y Estados Unidos no solo es competitiva sino también altamente interdependiente, la competencia quizás dure largo tiempo, pero el enfrentamiento completo no está en el interés de alguna de las partes. (N) La pugna entre Fujimori y Sánchez es fruto de la campaña electoral aunque sin sustento ideológico, son más escaramuzas frente a una población que espera -tiene la esperanza- que ambas partes -que representan aproximadamente casi el 30% del electorado- sean simétricos en construir un plan de gobierno con ideas, planes y cronograma; total ambos cuentan con cifras similares en el futuro Senado y en la renacida Cámara de Diputados.
La segunda: ¿podrán trabajar juntos frente a los desafíos y generar estabilidad? (I) Las crisis humanas, en el tiempo, han sido de carácter local pero hoy en día se han transformado en globales, y ningún país, por sí solo, puede resolver situaciones dramáticas. Vale decir, quién puede proporcionar bienes públicos y hacer un mundo más manejable, el liderazgo no es sólo el tamaño de la economía, sino la capacidad tecnológica, la influencia cultural y el ofrecer oportunidades equitativas. (N) El Perú no solo tiene deficiencias sino antiguas y redundantes demandas que no cuentan con respuestas eficaces y eficientes, los dos candidatos deben entender la importancia de cooperación sobre valores más que en intereses propios. El diálogo permanente, objetivo y veraz podrá definir reglas claras y de cumplimiento firme.
La tercera: el futuro orden (mundial e interno) debe ser reconstruido? (I) El mundo está debatiendo -aunque sin mayor horizonte—si existe la capacidad de liderar la gobernanza global. Objetivamente, el orden mundial vigente está perdiendo paso y deteriorándose en el camino, la brecha entre países ricos y países pobres -así como entre sus propios habitantes- pende de un elástico que no puede estirarse más. (N) Los políticos que asumen la gobernanza del país, a partir del 28 de julio, deben demostrar capacidad de gobernanza para resolver problemas reales, y no seguir polarizándose en pugnas demagógicas, ironías o insultos, las crisis no pueden resolver la división entre ricos y pobres, sino pensando en la estabilidad para dejar de lado la disputa partidaria o enrostrar que el otro es el enemigo moral y mortal.

Carlos Acat Koch
Editorialista