Editorial

INCERTIDUMBRE GUBERNAMENTAL

BRÚJULA ENCAMINADA HACIA LO INCIERTO
La denuncia constitucional contra el presidente de la República, Pedro Castillo, presentada por la Fiscal de la Nación, Patricia Benavides, ante el Congreso de la República, abre un nuevo derrotero sobre el futuro del país, pues el propio jefe de Estado en ejercicio deberá responder por un conjunto de supuestas infracciones, cuya síntesis de fondo sería el de comandar una presunta organización criminal por uso ilícito de las facultades presidenciales.
Será la subcomisión de Acusaciones Constitucionales del Poder Legislativo, que preside la congresista Lady Camones, la que estará a cargo de revisar el integro del texto, con el compromiso de darle prioridad y acatando las disposiciones de ley, es decir, en una primera instancia resolver si la denuncia (preliminar)es declarada procedente o improcedente; de declararse procedente, visada por la Comisión Permanente (CP), entonces empieza una etapa de indagación (15 días), que a su vez vuelve a remitirse a la CP para un nuevo visto bueno y, de ser así, empezar la investigación preparatoria a fondo, tema que podría durar no menos de tres meses. En caso de ser improcedente, simplemente será archivada.
En esa encrucijada, pues hay que respetar el derecho a la defensa –descargos, escuchar y comprobar los dichos de los testigos, entre otros, el país está a la expectativa de que el Ejecutivo y el Legislativo vean ese tema por “cuerdas separadas” y encuentren alternativas para un trabajo cohesionado y objetivo, sin caer en tentaciones subalternas ni tampoco en burdos intercambios de agravios, concretando con claridad una vía saludable a favor de un terreno socioeconómico en beneficio de los 33 millones de peruanos y futuras generaciones.

Y AL OTRO LADO DEL PACÍFICO
China ha conmemorado este octubre sendos Días Nacionales; en la parte continental por la fundación de la República Popular, tras la victoria de los socialistas encabezados por Mao Zedong (Tse-tung) en 1949 y en la región insular de Taiwán la victoria de Sun Yat-sen para la construcción de la República de China (la primera en Asia bajo ese sistema). Más allá de esas fronteras, aunque ambas partes demandan la unidad territorial, los chinos que viven en el exterior tienen posiciones contrarias, unos a favor del régimen de Beijing y otros de Taipéi. Salvo mejor parecer, por lo que deja el conflicto bélico Rusia-Ucrania, se hace necesario el diálogo bilateral y consensuado con una visión libre de obstáculos ideológicos, mediante una agenda destinada a resolver intereses compartidos y diferenciales.
Al respecto hay que recordar, como puntos de partida, los encuentros de Beijing y Taipéi en Singapur: primero, en 1992, a nivel semioficial, con la creación de sendas oficinas para atender el tema de intercambios; y, en 2015, encuentro cumbre entre Jiang Zemin y Ma Ying-jeou, en la voluntad de analizar el estatus más conveniente. Si bien los resultados son opacos, el diálogo es el camino viable y saludable, pues un enfrentamiento militar o intervención de terceros sería nefasto para todo el Este asiático.
Por otra parte, al cerrarse estas líneas, el Partido Comunista China (PCH) realiza su XX Congreso Nacional, un acontecimiento que desde el exterior se mira con atención, ante la muy factible reelección (por segunda vez) del actual presidente y secretario general, Xi Jinping, un hecho inédito al interior del gigante asiático, tras el fallecimiento de Mao Zedong (Tse-tung), y frente a los graves acontecimientos políticos y económicos que ocurren en el planeta.

Carlos Acat Koch
Editorialista