Editorial

INCERTIDUMBRE GUBERNAMENTAL

Ni el Poder Ejecutivo ni el Legislativo enfilan a ponerse de acuerdo en una agenda de Gobierno, a pesar de haber transcurrido 90 días desde que asumieron las responsabilidades constitucionales. El nombramiento de un segundo gabinete ha fracturado, incluso, las propias filas oficialistas, y el pedido de confianza, esgrimido por la flamante Primer Ministro, Mirtha Vásquez, está en compás de suspenso – por el deceso del congresista Fernando Herrera (PL)- y el resultado genera más suspicacias que impresiones, tomando en cuenta la aprobación del Congreso por insistencia de la ley de Cuestión de Confianza, y , por ende, que el Ejecutivo ha planteado una demanda de inconstitucionalidad ante el Tribunal de Garantías Constitucionales.
Estamos encerrados dentro de un círculo vicioso, la lección de haber contado hasta cuatro gobernantes (Kuczynski, Vizcarra, obviando a Flores Aráoz –que tomó juramento por unas horas- Merino y Sagasti) en el período 2016/2020, aún no se aprende ni se asimila. En ello entra el terco juego de “vacancia presidencial o disolución parlamentaria”.
En ese contexto, la presencia de la Primer Ministro ante el pleno del Congreso fue simplemente un tedioso discurso de intenciones, conteniendo diez puntos relativamente prioritarios hasta julio de 2026; entonces la incertidumbre sigue en pie, como reseñan dos ejemplos: la Premier no hizo comentario alguno sobre una presunta Asamblea Constituyente –mientras por otro se recolectan firmas a favor y en contra- y el retorno presidencial de declarar sobre redactar una ley para la expropiación o nacionalización de la explotación de gas de Camisea, entre otras marchas y contramarchas, inconsistencias y contradicciones.
EFEMÉRIDES
El pueblo chino, en este mes de Octubre, recordó dos fechas significativas en su largo historial: la revolución dirigida por Sun Yat-sen que marcó el hito de la instauración de la primera república en el Asia (1911); y, luego tras la guerra civil y la expulsión de la invasión militar japonesa, se estableció la fundación de la República Popular China (1949). Dentro de la política de “Una China, dos sistemas”, el régimen continental ha recuperado la soberanía en los enclaves de Macao y Hong Kong, que estaban en manos de lusos y británicos, respectivamente, a la par de haberse transformado en la segunda potencia económica en el mundo, y encabezar la iniciativa de la Ruta de la Seda del siglo XXI.
Asimismo, Perú y China cumplen –el 2 de noviembre- el primer cincuentenario de relaciones a nivel diplomático, las mismas que se expanden a buen ritmo, como que China encabeza el ranking de mayor socio comercial y es uno de los principales inversionistas, contándose con una Alianza Estratégica Integral (2013) y la negociación de ampliar el Tratado de Libre Comercio (vigente desde 2011), además de haberse suscrito la participación peruana en la iniciativa de la Ruta del Siglo XXI.
Perú mantiene relaciones fluidas y sólidas con China, con sendas representaciones oficiales en Lima y Beijing, respectivamente, y permanente contacto económico y cultural con Taiwán, mediante oficinas semioficiales en Lima y Taipéi, según el caso. En ese acontecer, Perú avanza por camino diplomático, velando por la propia determinación de los pueblos y tratando de no interferir los vínculos correspondientes.

Carlos Acat Koch
Editorialista