Editorial

Entre la incertidumbre y la templanza

Pedro Castillo Terrones fue proclamado presidente de la República por el Jurado Nacional de Elecciones –ente elástico con unos y rígido con otros, y hasta errático por momentos, durante todo el proceso electoral-. El candidato de Perú Libre ha mantenido silencio, a lo largo de la campaña sobre su plan de compromisos, y se popularizó con la frase “no más pobres en un país rico” y repitiendo incansable “gobernar para el pueblo y con el pueblo”.

Sin embargo, al cierre de esta edición, se desconocía –no soltaba prenda- de quienes integrarían el gabinete ministerial y que espera hacer. Quizás ambas incógnitas se despejen este fin de semana, sábado 24 y domingo 25, durante la Convención Nacional de Perú Libre, donde justamente Castillo Terrones y el fundador del partido, Vladimir Cerrón, serán los expositores de fondo; o, acaso, habrá que esperar el mensaje del 28 de julio cuando sea investido con la banda presidencial. Por cierto, ello ha generado controversias entre oficialistas, simpatizantes y detractores.

Por otra parte, la ceremonia de juramentación de los congresistas electos para el quinquenio (2021-2026) dejó mucho que desear, pues la verborrea fue el pan ofrecido. Más allá de ello, el Poder Legislativo está fragmentado y pareciera, salvo ilusión, que los nuevos ocupantes, salvo excepciones, están por repetir deslucidos compromisos de sus antecesores; la unidad nacional que tanto se reclama está lejana de la realidad, pues, incluso, el construir alianzas a plazos fijos o temporales –posiblemente sustentadas en posiciones particulares- se sostendría sobre terreno fangoso. La presencia del Primer Ministro y los 18 que lo acompañaran para sustentar el proyecto gubernamental, dentro de los primeros 30 días ante el pleno parlamentario, será el primer caballito de batalla para saber qué sucederá. La presunta convocatoria o un referéndum a una Asamblea Constituyente para forjar una nueva Constitución del Estado, quizá sea motivo de permanente confrontación. Habrá que esperar para analizar con detenimiento las propuestas.

Iniciamos, pues, otro quinquenio con los reflectores puestos en la gobernabilidad –esquiva en el lustro que nos deja- para dejar de ser un “país adolescente”, un Estado fallido o un Estado frágil y dividido. ¿Habrá concertación?.

Desde estas líneas, también expresamos nuestro total respaldo a Willax TV y su plana periodística por la tarea emprendida en la investigación diligente sobre hechos ocurridos a lo largo del proceso electoral, y estamos en contra de la interpuesta denuncia de sedición (¡?) ante el Ministerio Público; la libertad de opinión y de información jamás puede ser silenciada ni amordazada; es la opinión pública, sea por coincidir o disentir, la que juzga.

Carlos Acat Koch
Editorialista