Editorial

DESOSIEGO ANTE INCERTIDUMBRE
De acuerdo al pensamiento en los países del Asia, bañados por los mares Pacífico e Índico, el cambio al signo de Dragón de Madera habrá de significar para el mundo el fin de un largo tiempo -120 años- de decadencia humana con sus secuelas e iniciarse una etapa de florecimiento, donde habrán de ser factores esenciales la determinación y la inteligencia (no artificial) puestas al servicio de la humanidad en general. ¿Será cierto ante un mundo convulsionado por hechos negativos que son recurrentes? Tenemos que ser positivos y trabajar con ahínco a fin de resolverlos con prontitud y firme voluntad.
En el Perú estamos viviendo etapas muy difíciles, por las obsecuencias de intereses subalternos, donde cada día aparecen denuncias y escándalos –como cortinas de humo- destinados a desorientar a la ciudadanía y el continuar creando desconfianza, mientras la corrupción y la criminalidad están fortaleciéndose; en tanto, la sociedad se resquebraja en paralelo a la recesión económica y a la desconfianza que incrementa a diario.
Empero, una luz aparece en el camino del Perú. Hacia fines de año, el Foro Económico Asia Pacífico (APEC) vuelve -en esta tercera vez- con una oportunidad relevante, pues de no ocurrir hechos extraños habrá de inaugurarse formalmente el Megapuerto de Chancay (que estaría avanzando en un 80%), con la presencia física -en visita oficial- del presidente de China Xi Jinping, tal como lo ha adelantado la cancillería peruana.
Esta obra, de capitales chinos (60%) y peruanos (40%), habrá de transformarse en un hub regional y en paralelo generar condiciones adecuadas para construir un corredor industrial y comercial con el puerto y el aeropuerto del Callao; el ministro de Economía y Finanzas (MEF), Alex Contreras, ha señalado una inversión de 500 millones de soles en los próximos meses a fin de iniciar trabajos de infraestructura y hacer viable esa realidad. El dragón de madera debe traer esa bendición.
Por otra parte, el resultado de las elecciones en Taiwán han dado la oportunidad que el Partido Progresista Democrático (PPD), de política independentista, gane por tercera vez consecutiva el Yuan Ejecutivo, con el candidato (William) Lai Ching-te, médico de profesión, ex alcalde de Tainan, ex legislador y, ex vicepresidente y ex primer ministro de Tsai Ing-wen. Político obstinado pero firme en sus convicciones, es la imagen que tiene. Sin embargo, en las urnas por el Yuan Legislativo, el PPD quedó segundo con 51 curules, superado por el Kuo Min Tang (KMT) con 52 representantes y el Partido Popular de Taiwán (PPT) sumó 8 escaños y será, quizás el voto dirimente, en la Asamblea. Cabe señalar que mientras Lai asumirá su mandato en mayo próximo, el legislativo elegido lo hace el ya cercano primero de febrero.

Carlos Acat Koch
Editorialista