Editorial

SOMBRÍA IMAGEN INTERNACIONAL PERUANA

A lo largo de su historia, el Perú, acaso como otros muchos países, ha pasado por periodos de profundas crisis y problemas aún irresueltos, pero como dice el antiguo proverbio chino “风雨之后,即见彩虹” (Fēngyǔ zhīhòu, jí jiàn cǎihóng), cuya traducción literal sería “Después del viento y la lluvia, se verá el arcoíris”, la buena oportunidad llegará después de superar las dificultades. El orden, la disciplina, el esfuerzo, la tenacidad, el trabajo y los cambios sistemáticos deben prevalecer para salir de la permanente angustia.
Indignación, frustración, cólera y vocablos similares siguen brotando del alma popular, generados por el escándalo de la vacunación irregular del que han hecho gala altas autoridades del Estado, afectando directamente a otros seres que merecían prioritaria atención (personal de primera línea), haciendo gala del abuso de poder político y del egoísmo. Opacando en gran parte –y con interés mediático- la corrupción y otras denuncias penales que siguen carcomiendo la debilidad institucional del Estado.
Y la crisis continúa alimentándose con las propuestas y ofrecimientos absurdos de los actuales legisladores y de los candidatos –presidenciales y congresales de abril próximo- al Poder Ejecutivo y Legislativo, encaminados todos hacia una olla común de despropósitos y populismos pero nada compactos para remediar lo que dejan no solo la pandemia y una economía tambaleante sino también contra otros males –repetitivos- a los que parecen habernos acostumbrados.
Asimismo, estamos frente a la incómoda y oscurecida imagen diplomática, producidas ante las noticias que en pleno ejercicio de sus acciones el (ex presidente Martín Vizcarra, las (ex) ministras de RREE y de Salud (Elizabeth Astete y Pilar Mazzetti), así como otros funcionarios de mando medio, más familiares y allegados, entre otros personajes, se inmunizaron de la Covid-19 –en principio callaron, silencio cómplice- con la vacuna del laboratorio chino Sinopharm.
La embajada de China en el Perú rechazó con criterio los términos en que trataban de vincularla con las males artes, a través de un claro comunicado, recalcando que los ensayos clínicos de la vacuna se cumplen escrupulosamente y con los trámites legales requeridos por las autoridades peruanas.
“La parte china no tiene información de la identidad de los (peruanos) vacunados. La parte china rechaza los términos como ‘vacunas de cortesía, donaciones o prebendas’ utilizados en algunos medios de comunicación y a las difamaciones a las cooperaciones de la vacuna entre ambas partes, reafirma su firme voluntad de fortalecer las relaciones China-Perú”, sentencia el documento diplomático.
En ese contexto, el nuevo canciller Allan Wagner dejó relativamente en claro la decisión gubernamental de preservar las buenas relaciones con China, partiendo de la certeza –teniendo como fortaleza la Alianza Estratégica Integral (AEI)- de que Sinopharm, primer abastecedor de vacunas contra el coronavirus para Perú, nada tiene que ver con el problema de las inmunizaciones irregulares.
Las lentas investigaciones del Ministerio Público (Fiscalía) y policiales, entre otros, deben esclarecer los hechos y sancionar con rigor a aquellos personajes que nos han dejado en una situación penosa; además, ya cerca del bicentenario se debe actuar con verdad y sin favorecimientos, a fin de erradicar todos esos virus o bacterias malignas (conductas) que se han convertido en endémicas en el escenario político peruano.

Carlos Acat Koch
Editorialista