UNA HISTORIA CON MARCADO PRESENTE

Juan XXIII celebra su aniversario con gratitud y esperanza

Desde su nacimiento en 1962 a la actualidad, el Centro Educativo Católico Peruano Chino Juan XXIII ha respondido a plenitud a sus fundadores, abriendo nuevos frentes en su historial educativo y espiritual en beneficio tanto de sus educandos cuanto a la comunidad china y a la sociedad en general, reflejando la fraternidad y el compromiso cristiano con la frase Paz y Bien.
Cada año suma y se evoca no solo la trayectoria sino la visión y el legado de su fundador, monseñor Orazio Ferruccio Ceol, con la bendición de SS Juan XXIII y el apoyo incondicional de la congregación de las Hermanas de la Caridad de Cincinnati, de la Asociación Tusan y del esfuerzo de los padres de familia de los primeros educandos, sino que la semilla sembrada madura y continúa dejando generosos frutos, que se personalizan en las centenas de egresados que participan como solidarios ciudadanos velando por sus familias y de la sociedad en general.

La incansable e ininterrumpida misión de instruir en ciencias y letras, incluyendo la avanzada tecnología, manteniendo viva la imagen del cristianismo siguen siendo la inspiración que alumbra el pragmatismo de esta escuela, fortaleciendo, con bases sólidos, el encuentro y afinidad entre dos cultura de antigua data: peruana y china, respetando sus valores y principios fundamentales.
Las actividades en este aniversario se iniciaron con la presentación del nuevo logo que simboliza el sentido de pertenencia, continuando con una Misa de Acción de Gracias en la Iglesia de la Vicaria Pastoral de la Comunidad China San Francisco de Asis, concelebrada por monseñor (a) Adriano Tomasi Travaglia, el RP Eduardo Flores y de los sacerdotes de la Provincia Franciscana de los Doce Apóstoles del Perú, con una liturgia de gratitud en homenaje tanto a los primeros que se sumaron a la creación del plantel como a los bienhechores que acompañan al paso del tiempo.
En esa vibrante jornada, los educandos sostuvieron el tradicional encuentro de Mayores-Menores, en las diferentes aulas, con el fraterno propósito de mantener diálogo de respeto, consideración y aprecio. La alegría y el jolgorio eran compartidos en forma transparente, interactuando en presentaciones culturales y generando un ambiente pleno e inolvidable, alcanzando el clímax al entonar el festivo “Feliz cumpleaños” frente a la mayúscula torta de la celebración.
Entre esas experiencias enriquecedoras, destacó la presencia del artista Pepe Cabana, autor del libro “Nunca dejes de soñar”, explorando el arte del Kamishibai, forma típica de teatro callejero mediante tarjetas que revelan imágenes para comprender una historia, además de disfrutar de narrativas de cuentos y de anécdotas de Cabana, quien también repartió ejemplares autografiados para que los estudiantes tengan una fuente de inspiración para impulsar sus sueños y hacerlos realidad.
El programa artístico se explayó con la intervención de la Asociación Cultural Kimbafá con un espectáculo que explora las posibilidades del cuerpo humano y del uso de instrumentos cotidianos o no convencionales para hablar de la experiencia histórica de los afro descendientes a través del tiempo, que al verse privados de sus instrumentos autóctonos recurrieron a los elementos que tenían a la mano para crear, por ejemplo, el cajón y la quijada de burro, los cuales se transformaron en instrumentos musicales. La puesta en escena cautivó los corazones de los presentes.
En otro acápite, se rindió tributo a los docentes que han cumplido 25 años de labor educativa, entre ellos Lourdes Chiok Chang, Liliana Subilete Huarcaya y Juan Vivas Acuña, cuya vocación queda marcada con tinta indeleble en cada uno de los discípulos.
Así, con Paz y Bien, el Colegio Peruano Chino celebró sus primeros 63 años de historia, con el beneplácito de cumplir y continuar por la senda de la instrucción y del evangelio en favor de la niñez peruana, a la par de preservar las relaciones sinoperuanas.

Monseñor Orazio Ferruccio Ceol y un entonces juvenil sacerdote Adriano Tomasi, almas visionarias de gran espíritu religioso y de responsabilidad educativa

Monseñor (a) Adriano Tomasi reafirmando el espíritu cristiano del plantel

Docentes haciendo entrega de los símbolos de gratitud: el cirio de las paz, el pan y el vino

Encuentro abierto entre los estudiantes mayores y sus pares menores

El show Cataplum deslumbró con juegos, canciones y sorpresas

Pepe Cabana interactuando con el mágico kamishibai

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