CENA DE GALA

Organizado por la Beneficencia china

Con un cambio de escenario en la cena de gala, la Sociedad Central de Beneficencia China (Ton Huy Chong Koc), en esta oportunidad en el Restaurante Chino El Jade en San Borja, convocó a la comunidad china residente para celebrar el advenimiento del Año Nuevo Lunar, simbolizando el encuentro familiar, la nobleza y el afán colectivo de bienestar.
El amplio local, con ornamentos típicos e iluminado desde el ingreso hasta el escenario central, recibió a más de 500 personas, cada una de ellos con un ticket para los clásicos sorteos, que iban depositando en el ánfora, mientras saludaban a otros ingresantes y encontraban la mesa correspondiente.
En ese contexto, aparecieron el dragón y los leones del Grupo León para recorrer, partiendo de un estelar, entre las mesas, con mensajes de saludo y y bendiciendo a los comensales. El presidente colegiado de la Beneficencia, Alfredo Chang (Chen Jinhai), destacó la amistad, la reciprocidad y la concordancia sinoperuana en el marco del comercio, de obras de infraestructura, cooperación y servicios.
Asimismo, Chang ratificó que la Beneficencia siempre está abierta la comunidad china y sus descendientes y confirmó la adquisición de una nueva propiedad para desarrollar y descentralizar las actividades administrativas y de asistencia, recalcando que la integridad material se honra con la sabiduría heredada.
El encargado de Negocios de la embajada, Yi Yuanqing resaltó la particular relación de China con Perú en diversos frentes, como la positiva marcha del puerto de Chancay en su contacto directo con el oriente chino y la importancia de la exención del visado para una más comprensible conexión; Yi, además, resaltó el papel de la Sociedad de Beneficencia como interlocutor al interior de la comunidad china residente y sus compromisos con China y la legación diplomática.
Con el brindis de honor y la atención del personal del acogedor Chifa, empezó también los actos artísticos, teniendo como base al intérprete Zeng Mingtong, que con su sonora vocalización fue un puente musical entre el folclore chino y peruano.
Asimismo, las coreografías mostraron el colorido y la belleza del encuentro del ande con la China milenaria, como la danza del pueblo Dai –de la provincia de Yunnan, y la articulación de las artes marciales por sus efectos en la salud física y mental.
En sorpresa mayúscula se constituyó la aparición de Cai Shen (dios de la Riqueza), figura del imaginario que representa el bienestar, la salud y la armonía familiar, complementada con el centenar de sorteos de diversos artículos y pasajes aéreos ida y vuelta a Hong Kong.
La cena de gala demostró, una vez más, la afirmación del cordón umbilical que unen Perú y China y a la comunidad china con sus tierras de origen y adopción.

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