Exploración creativa e interactiva
Foto: Xinhua News
Con motivo del Año del Caballo, una nueva moda de senderismo galopa en China: usar los pies como pincel, el paisaje como lienzo y un dispositivo GPS para «dibujar» un caballo en un mapa digital. Desde excursiones grupales en la montaña Longquan, en la provincia suroccidental de Sichuan, hasta las rutas virales del «caballo al galope» en las colinas del oeste de Beijing, esta mezcla creativa de cultura zodiacal tradicional y aventura al aire libre gana adeptos rápidamente en las redes sociales. Los participantes, que suelen recorrer entre 10 y 20 kilómetros a pie, llenan sus aventuras con deseos para el nuevo año, convirtiendo un símbolo de tradición en un ritual animado e interactivo.
Sin embargo, una «excursión 99 % en terreno agreste» del parque forestal de Dafushan en Guangzhou, provincia de Guangdong, sonó las alarmas sobre esta creativa tendencia.
Adentrarse en la naturaleza no es simple. La controvertida ruta de Guangzhou tiene una longitud de 14,08 kilómetros, con un desnivel de más de 1 300 metros, y el 99 % de ella son caminos sin señalizar. Algunas secciones revisten pendientes de hasta 80 grados, lo que obliga a los participantes a treparlas, atravesar densos bosques e incluso deslizarse por las laderas.
Lo más peligroso es que la zona carece de cobertura móvil, puntos de abastecimiento y señales de seguridad, mientras que las serpientes y los insectos suponen una amenaza ocasional. En caso de emergencia, los equipos de rescate tendrían dificultades de localización y acceso a los puntos requeridos. Esta «atracción fatal» impulsada por Internet no es rara: en la ruta prohibida de Aotai, en las montañas Qinling, tres excursionistas perdieron la vida a principios de enero, reportó el Diario del Pueblo.
Para equilibrar la exploración y la seguridad, una «combinación de restricciones y orientación» ofrece una vía sostenible para las actividades al aire libre populares. En lugar de limitarse a prohibirla, el parque forestal de Dafushan respondió con el cierre de tramos peligrosos, la instalación de barreras, la colocación de advertencias y, sobre todo, colaboración con las autoridades culturales y turísticas locales y con topógrafos para abrir una ruta oficial de 16,95 kilómetros. La misma conserva lo creativo del diseño original y evita terrenos peligrosos con una guía clara e instalaciones adecuadas para familias y caminantes principiantes.
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