Escribe: José Cabanillas cabanillasjo@hotmail.com
Habían pasado muchos años desde que decidí, por fin, emprender un nuevo viaje a la laguna Llanganuco, también conocida como Chinancocha o laguna hembra, ubicada a unos 3,850 metros de altitud en el Parque Nacional del Huascarán.
Aquella mañana, con las mochilas y el equipo fotográfico listos, inicié el recorrido desde Lima. No se trataba sólo de una de esas numerosas aventuras que había realizado hasta entonces sino de un viaje especial, casi una peregrinación, hacia la base misma del impresionante y espectacular nevado Huascarán, de la que en tantas ocasiones había escuchado hablar a viajeros y amigos.
La travesía comenzó poco antes del amanecer, sorteando los pocos vehículos que había a esa hora en la ruta. La carretera húmeda por el rocío se encontraba prácticamente despejada, mientras un cielo gris envolvía el paisaje.
Luego de una hora de viaje llegué a Ancón desde donde el entorno cambió bruscamente: de un paisaje urbano con numerosas casas hacinadas alrededor de la carretera, asomándose a los cerros, a un paisaje increíblemente desolado, árido y ventoso, siempre cubierto por una tupida neblina que obligaba a reducir la velocidad y agudizar los sentidos.
La distancia desde Ancón hasta Paramonga, desde donde se inicia el desvío a nuestro destino, toma aproximadamente dos horas y media, pasando necesariamente por otros lugares de atracción turística como Chancay, Supe y Barranca al final del cual llega a un punto donde el camino se bifurca para continuar luego, por cuatro horas más, hasta la ciudad de Huaraz.
Lo que continúa es un cambio también lento y progresivo en el paisaje y la temperatura. Desde un entorno árido, muy característico del paisaje costeño, con escaza vegetación y un sol que apenas se insinúa en la mañana, con viento y humedad, hasta una lenta pero constante elevación del suelo andino cargado ahora de mayor vegetación, con presencia de ichu, cactus, bromelia y árboles de eucaliptos, bajo un sol brillante y un cielo siempre azul y despejado.
La llegada a Huaraz, luego de casi ocho horas de viaje desde Lima, es siempre cautivante y enriquecedor por una mezcla de sensaciones que va desde una aventura extrema en sus nevados y paisajes, a una profunda y rica experiencia vivencial en su cultura y en su pueblo.
Pero Huaraz no es sólo la capital del departamento de Ancash sino, sobre todo, un importantísimo centro turístico y comercial andino ubicado en el callejón de Huaylas, a unos 3,090 metros de altitud y rodeado de la Cordillera Blanca y Cordillera Negra.
La ruta que sigo a continuación es desde Huaraz hasta Yungay, a una hora y media aproximadamente, por un camino de curvas vertiginosas que se pierde entre montañas con un impresionante paisaje andino: casas de adobe y abundante vegetación, y unos picos nevados de la Cordillera Blanca que comienzan a insinuarse a lo lejos como dioses tutelares.
La quebrada de Llanganuco es sin duda uno de los principales atractivos turísticos del Parque Nacional de Huascarán, aunque algo que destaca al llegar sea el profundo silencio que existe alrededor, apenas interrumpido por el vuelo de algún ave migratoria o el murmullo del viento que sopla desde la cordillera, con un aire intenso y frío que penetra profundamente en los pulmones.
La laguna Llanganuco, formada como resultado de los deshielos de los nevados de la Cordillera Blanca, Huascarán, Huandoy y Yanapaccha, tiene una hermosa presencia de aguas turquesas rodeada de exuberantes árboles de queñuales que crecen a su alrededor. Desde allí hay un camino de trocha con mayor presencia de ichus, álamos y totorales, que bordea la laguna y llega hasta la misma base del gran nevado Huascarán.
Llegar por fin hasta ese lugar remoto es una experiencia indescriptible que se asocia a una sensación de absoluta paz y tranquilidad: un paisaje hermoso que combina armoniosamente la vegetación que hay alrededor, el blanco intenso de los nevados y el color turquesa del agua que parecen sacadas de una pintura surrealista.
El lugar también ofrece paseos en bote, caminatas con vistas espectaculares que bordean la laguna, observación de flora y fauna y degustación de la rica gastronomía local como el tradicional picante de cuy, truchas fritas, llunca kashki de gallina y otros.
Por alguna razón también los pobladores del lugar me recordaban del respeto que los pueblos quechuas de esa región tienen por las montañas o apus y, en este caso, por la laguna Llanganuco considerada, por muchos, como un lugar sagrado.
Al retornar a Huaraz aún me sentía deslumbrado por la experiencia vivida en ese lugar, imposible de describirla con exactitud en unas cuantas fotos y apuntes. Reconocí también que Llanganuco no sólo es un destino turístico más sino sobre todo una experiencia sensorial única y extraordinaria que conecta con la basta naturaleza que siempre nos habla en silencio.
扬加努科之旅 一段与自然对话的心灵之行
多年之后,我终于再次踏上前往扬加努科湖(Laguna Llanganuco,又称“奇南科查湖”或“雌湖”)的旅程。这片湖泊位于瓦斯卡兰国家公园内,海拔约3,850米,是秘鲁安第斯山脉中一处令人神往的圣地。
那天清晨,背上行囊,带好摄影器材,我从利马出发。对我而言,这不仅是一场普通的探险,更像是一场朝圣之行——去亲近那座早已在无数旅人嘴中留下深刻印象的瓦斯卡兰雪山。
出发时,天刚破晓,街道上车流稀少。路面因晨露而湿滑,天空则是厚重的灰色,笼罩着寂静的山野。
一小时后,我抵达安孔(Ancón),从此开始进入另一番景致:告别城市密集的民居和公路边的杂乱建筑,迎面而来的是荒凉、干燥又风大的高原景观。厚重的雾气仿佛悬挂在空中,使人不得不放慢车速、全神贯注。
从安孔到帕拉蒙加(Paramonga)需约两小时半,是前往扬加努科的关键路段。这一段旅程还会经过钱凯(Chancay)、苏佩(Supe)与巴兰卡(Barranca)等颇具人气的旅游城镇。之后路线分岔,继续向山中挺进,还需约四小时,才能抵达安卡什大区的首府——瓦拉斯(Huaraz)。
此后的路程景观逐渐发生变化。原本干燥、植被稀疏的海岸地带,随着海拔的升高,被一片片灌木、高山草原和桉树林取代。阳光透过高原上的纯净蓝天洒落,气温逐渐下降,空气也更加清新。
经历将近八小时车程后,抵达瓦拉斯的那一刻,总让人心头涌动。这里不仅是一处充满探险魅力的雪山之地,更是一座拥有丰富人文底蕴的安第斯小城。
瓦拉斯,作为安卡什大区首府,地处著名的瓦伊拉斯山谷(Callejón de Huaylas),三面环山,背靠白雪皑皑的白色山脉(Cordillera Blanca)与黑色山脉(Cordillera Negra),海拔约3,090米,是安第斯地区重要的旅游和商业中心。
从瓦拉斯前往扬盖(Yungay),车程约需一小时半,途中是一条蜿蜒穿山的盘山公路,窗外是令人屏息的高山风景:土砖小屋点缀其间,植被茂密,远处的雪山逐渐显现,宛如守护众生的神祇。
扬加努科峡谷(Quebrada de Llanganuco)是瓦斯卡兰国家公园内最具代表性的景点之一。初到峡谷,最令人印象深刻的是那种深邃的宁静,只能听到偶尔掠过的候鸟振翅声,以及山风的低语,沁入肺腑的,是来自雪山的清冷气息。
扬加努科湖由瓦斯卡兰、华安多伊(Huandoy)、亚纳帕查(Yanapaccha)等雪山融水汇聚而成,湖水湛蓝通透,四周生长着大片高海拔特有的“肯瓦尔树”(queñuales)。沿湖的山间小道两侧,有高山草、白杨和芦苇,直通瓦斯卡兰雪山脚下。
真正抵达那片偏远神秘之地时,内心涌现的是难以言表的宁静与平和:雪山的纯白、湖水的碧绿与四周的绿意相互交融,如同一幅超现实主义画作,美得令人屏息。
这里不仅可以乘船泛湖、徒步远足,尽览群峰倒影,还可近距离观赏高原特有动植物,享用安第斯美食:香辣天竺鼠、炸鳟鱼、鸡肉汤饭(llunca kashki)等,皆令人回味无穷。
当地人还告诉我,在克丘亚(Quechua)文化中,山神(Apus)被视为神圣的守护者,而扬加努科湖,也被不少人视为圣湖,是值得敬畏与祈愿的地方。
返回瓦拉斯途中,我心中仍回荡着那份震撼。那一片天地所带来的感动,几张照片、几段笔记都难以传达。扬加努科不仅仅是一个旅游目的地,更是一种感官与心灵的深刻体验,是大自然用沉默诉说的语言。
作者:José Cabanillas
cabanillasjo@hotmail.com
Revista Oriental Integrando las Comunidades Asiáticas del Perú y América