DIÁLOGO CON FE

Comprensión budismo-cristianismo

Los participantes del VI Coloquio Budista-Cristiano, que se realizó en Taiwán, destacaron que el diálogo entre ellos ha contribuido ¨de manera valiosa a mejorar la comprensión y el conocimiento mutuos, así como a fortalecer las relaciones y la cooperación para promover una cultura de paz y no violencia sobre la base de valores compartidos¨.
El Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso de la Santa Sede, en colaboración con la Conferencia Episcopal Regional China (CRBC) y la Sociedad Budista de la Montaña de Ling Jiou, lo organizaron en el monasterio budista de Ling Jiou y, al día siguiente, la ceremonia de clausura en el Museo de las Religiones del Mundo de Taipei.
El tema general fue “Budistas y Cristianos caminando juntos por el camino de la no violencia””.
La Fundación Tzu Chi, Fo Guang Shan y la Asociación Budista de la Nueva Ciudad de Taipei también participaron activamente en la organización de este coloquio.
Más de ochenta hombres y mujeres, budistas y cristianos, que representaban dieciocho países, asistieron al coloquio, entre ellos tanto académicos como expertos de diálogo interreligioso. Entre los participantes había también miembros de la Federación de Conferencias Episcopales de Asia Conferencias (FABC), del Consejo Mundial de Iglesias (CMI) y del Diálogo interreligioso monástico.
Los participantes observaron que en el transcurso de los años, el diálogo cristiano-budista ha contribuido de manera valiosa a mejorar la comprensión y el conocimiento mutuos, así como a fortalecer las relaciones y la cooperación para promover una cultura de paz y no violencia sobre la base de valores compartidos.
Asimismo los participantes reconocieron que el siglo XXI ha estado marcado por conflictos que también involucran afiliaciones e identificaciones étnicas, culturales y religiosas. En muchas regiones del mundo, la diversidad cultural se ha convertido en un problema social y político. Muchas personas han sido privadas de igual protección y derechos, y son tratadas como ciudadanos de segunda clase dentro de sus propios países.
Al tiempo que reconocieron y apreciaron diversas iniciativas a nivel local, nacional, regional e internacional para promover una cultura de encuentro y respeto, los participantes subrayaron que aún queda mucho por hacer para construir una cultura de paz con justicia para todos los seres humanos y para preservar y mejorar el buen estado del medio ambiente, nuestra casa común.

Mira también

ENERGÍA RENOVABLE POR LA TRADICIONAL

Sustitución avanza a paso pausado Foto: El periodico de la Energía La capacidad instalada de …