MI FAMILIA TUSÁN

Un puente de memoria que nace en casa

En la imagen (de los años de 1970), al fondo a la derecha, Loo Pen-fui, arribó de Cantón (Guangdong) en la década de 1930 y fue fundador-propietario del icónico Chifa Tay Hung y socio-fundador de la Galería Man Heng, ambos en la Calle Capón. Aparecen con su esposa Bertha Loo y acompañado de sus hijos Bertha, Elisa, Carmen, Javier, Juan y Alay, así como de yernos y sobrinos. La foto corresponde al archivo personal del nieto Willy Wong Loo. Magister en Educación y licenciado en Administración de la Universidad San Ignacio de Loyola y con postgrados en Desarrollo Organizacional en National University of San Diego e internado de Negocios en Lehigh University, y vicerrector de Servicios en la Universidad de Ciencias y Artes de América Latina; además, autor de libros “Cómo tener un millón de contactos” (dedicado al networking), “Cómo realizar mi sueño emprendedor”, “Del colegio al mundo profesional”, “El planeta brilla” y “El Tarantión”.

Cada descendiente chino siempre guarda un tesoro familiar, un recuerdo de los ancestros, una fotografía en sepia, una receta culinaria personal, una anécdota … en fin, una historia singular que merece ser de participativa por la enseñanza que deja. Al compartirla se descubre que ese legado o memoria forma parte integral de una comunidad.
Con espíritu integrador nace la sección “Mi familia Tusan”, en las páginas de Revista Oriental,decana de las publicaciones no diarias del país y una de las más antiguas de América, con el firme propósito de reunir escritos, imágenes, remembranzas y un largo etcétera, a fin de forjar un mural que trasmita verdad, emoción y orgullo, dar a conocer vivencias antes que sean olvidadas o queden en el limbo de la dimensión desconocida.
Qué compartir
•Una fotografía o quizás un vídeo (a compartirse en nuestras redes sociales), el inicio de una empresa, un acontecimiento social, un gesto familiar.
• Relatos, consejos, anécdotas, de los ancestros, cómo llegaron, qué soñaron, sus luchas, alegrías, tristezas que marcaron el entorno familiar.
•Tradiciones, secretos de la cocina personal, objetos o piezas que ornamentan el hogar, y se trasmiten generacionalmente.
Cada aporte, por insignificativo que pudiera parecer, contribuye a producir un mapa de identidad. La memoria no está únicamente en los libros o en el álbum familiar, sino en cada hogar, en la sobremesa, en los aromas, sabores y colores que acompañan en el quehacer cotidiano.
Por qué participar
Porque cada historia es parte de una comunidad.
Porque cuando se comparte, todos aprenden algo
nuevo.
Porque cada testimonio fortalece el espíritu de ser tusán
y mantiene viva la herencia familiar y del conjunto social.
Cómo hacerlo
Enviar los datos a:
revistaoriental@gmail.com

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