ENTRE EL DRAGÓN Y EL ÁGUILA

TIEMPO DE DECISIONES LATINOAMERICANAS

 

Se ven lejanos aquellos años cuando los países latinoamericanos consideraban a Estados Unidos un aliado natural y su principal socio comercial. Mucha agua ha corrido bajo el puente de esta relación, pero, en las últimas dos décadas, esta ha empezado a escasear. La indiscutible primera potencia mundial, hasta hace algunos años, ha descuidado sus relaciones con lo que fue considerado por sus críticos como su “patio trasero” (término acuñado durante la doctrina Monroe, en 1823), para aludir a la cercanía de los países latinoamericanos con la emergente potencia de los Estados Unidos en esa época y la necesidad de evitar un intento de España por recuperar su hegemonía sobre la región.
El último gobierno del ex presidente Donald S. Trump promovió abiertamente una política proteccionista y nacionalista, y restó importancia a las relaciones con sus principales socios comerciales. Latinoamérica nunca tuvo prioridad en su agenda y su agresiva política antiinmigración tocó fibras profundas en nuestra región, cuyos inmigrantes en los Estados Unidos ya constituyen una de las más numerosas minorías étnicas, que en la actualidad tienen una gran importancia en su desarrollo económico.
Por el contrario, China, que se encuentra en constante expansión, aprovechó los últimos años para convertirse en el primer socio comercial de la región latinoamericana. Los lazos que la unen con Latinoamérica ya no se basan únicamente en su necesidad de asegurar materias primas para apoyar su crecimiento económico (minería, energía y alimentos), sino que se han extendido a otros sectores, como la infraestructura, los servicios, el internet y la electricidad.
El impacto de las inversiones chinas en la región es muy importante. A ello podemos añadir una política efectiva de “poder blando” del gigante asiático, que ha aprovechado las circunstancias de la pandemia para ofrecer donaciones en vacunas y suministros médicos para los Gobiernos. También ha logrado consolidar una influencia a través de la rápida producción y distribución de sus vacunas, que han sido adoptadas en varios países de la región en condiciones favorables para ambas partes y, a menudo, incluso con concesiones del Gobierno chino.
Anne-Dominique Correa manifiesta que “los Gobiernos conservadores del subcontinente, en el poder desde mediados de 2010, descubren, tras haber intentado volver al redil de Washington, que Estados Unidos es un aliado exigente y poco generoso”. En otras palabras, los gobiernos de derecha de la región latinoamericana no encontraron en las políticas norteamericanas la reciprocidad de antaño por promover sus intereses en la región.
Otro aspecto no menos importante es la cercanía ideológica del Gobierno chino con los Gobiernos de varios países de la región. De la tradicional relación con Venezuela y Cuba (influyente en varios políticos latinoamericanos), ha extendido esa cercanía a los Gobiernos de Argentina y Perú. También estuvo muy cerca a los anteriores Gobiernos de Bolivia y Ecuador.
En la actualidad, la región vive una coyuntura política donde resurgen tendencias de izquierda y donde países que antaño eran bastiones de la política norteamericana en la región, como Chile y Colombia, están cercanos a procesos electorales donde uno de los candidatos representa a esa tendencia. No podemos olvidar la tensión social que vivió la región en los momentos previos a la pandemia, y que generó la instauración de una asamblea constituyente en Chile, dominada por los representantes de izquierda elegidos por el voto popular.
En medio de una pugna por la hegemonía mundial entre el dragón y el águila, donde el primero parece haber ganado ventaja, podemos afirmar que los países de la región, en su mayoría, han tomado partido por el bando que ofrece más oportunidades. La posibilidad de ingresar a la cadena comercial mundial de la mano del gigante asiático, pese a los temores que despierta su reputación comercial, parece ser la elección. A Estados Unidos le tomará muchos años recuperar su antigua hegemonía en la región. Para ello, necesitará convencer a sus líderes sobre la importancia de invertir en esa relación.

选择中国龙还是美国鹰
观点:奥斯瓦尔多·莫拉莱斯

拉美国家将美国视为天然盟友和主要贸易伙伴的年代已经过去很久了。之前拉美和美国来往密切,但是近20年来,关系却乏善可陈。美国作为无可争议的世界大国,直到几年前还忽视了与被批评者认为是其“后院”(1823年门罗主义期间创造的术语)的关系。门罗主义流行时,美国作为新兴力量与拉丁美洲国家关系密切,美国当时试图以“门罗主义”避免西班牙企图恢复该国对拉美地区的霸权。
前总统唐纳德-S-特朗普的上届政府公开推行保护主义和民族主义政策,并淡化了与主要贸易伙伴关系的重要性。拉丁美洲从未在他的议程中占据重要位置,他积极的反移民政策在拉美地区引起了强烈反向。美国的移民已经构成最大的少数民族之一,现在对其经济发展具有重要意义。
相比之下,不断扩张的中国,在过去几年里,已经趁机成为拉美地区最大的贸易伙伴。中国与拉美的关系不再仅仅是基于确保原材料以支持其经济增长的需要(采矿、能源和粮食),而是扩展到其他部门,如基础设施、服务、互联网和电力。
中国投资在该地区的影响是非常大的。除此之外,我们还要考虑亚洲巨人有效的“软实力 ”政策。中国利用新冠疫情期间的紧急状况,向各国政府提供疫苗,捐赠医疗用品。中国还设法通过快速生产和销售其疫苗来巩固影响力。拉美国家在有利的条件下获得了这些疫苗,中国政府甚至经常让步。
安妮·多米尼克·科雷亚认为,“自2010年年中以来拉美执政保守政府在试图回到华盛顿的怀抱后发现,美国是一个苛刻而不慷慨的盟友。”换句话说,拉美地区的右翼政府在美国的政策中没有找到昔日促进其在该地区利益的对等性。
另一个同样重要的方面是中国政府在意识形态上与该地区几个国家的政府关系密切。从它与委内瑞拉和古巴的传统关系(对几个拉丁美洲政治家有影响),它已经将这种亲密关系扩展到阿根廷和秘鲁政府。它与玻利维亚和厄瓜多尔的前政府也非常接近。
该地区目前正在经历一种政治形势,即左派倾向重新抬头。智利和哥伦比亚曾经是美国在拉美地区政策堡垒的国家,但是在智利的大选中,一名左翼候选人赢得了大选。我们不能忘记智利在疫情爆发前经历的社会紧张局势,促使智利成立了一个制宪会议,由民众投票选出的左翼代表主导。
在中国龙与美国鹰争夺全球霸权的斗争中,前者似乎已经占了上风,我们可以肯定,该地区的国家在大多数情况下都选择了提供更多机会的一方。尽管担心亚洲巨人的商业声誉,但与之携手进入全球贸易链的可能性似乎是一种有利选择。美国需要很多年才能在拉美地区恢复其以前的霸权地位。要做到这一点,它将需要说服其领导人相信投资于这种关系的重要性。

 

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