FUSIÓN SINO-CHARAPA

Sorprendiendo con culinaria asiática-amazónica

La cocina que ofrece Chinocharapa es una amalgama de culturas y sabores: asiático y amazónico. Como dicen sus creadores, es tanto del Barrio Chino como del Mercado de Belén (Iquitos) . Y no exageran. La gastronomía peruana, a pesar de la crisis pandémica, es creativa y sorprendente. La experiencia es grata para el paladar. Cuidan cada detalle, y buscan que el cliente repita la experiencia.
Son una start-up que abrió apenas un par de semanas antes de que comenzara la cuarentena en Perú y que afortunadamente sigue en carrera y mejorando cada día. Los envases son principalmente de papel y cartón, para evitar el abuso del plástico y actuar en el cuidado del medio ambiente. Además todo el aceite que usa en la cocina lo donan a Reborn Perú para que sea transformado en Biodiesel 100% peruano, explica Christopher Vásquez, creador de la marca y cocinero, quien proviene de una familia loretana-cantonesa. Pasar sus vacaciones en Iquitos le despertó una curiosidad y amor por la cocina que hoy da resultados. También la pasaba por el jirón Huanta de Lima, con sus abuelos maternos. Por ello, el nombre del espacio.
“Proponemos un sabor original que mezcla el Barrio Chino con el Mercado de Belén. Un caleidoscopio de sabores capaz de satisfacer tanto a los grandes de la casa como a los pequeños. En Chinocharapa nada se improvisa, somos en esencia una chaufería, lo que significa que nos especializamos en servir el arroz chaufa de manera generosa pero con insumos traídos de los mejores productores de cecina y chorizo de Tarapoto”, dice.
El Combo Sheretero (para dos), el Combo Lancha-Lancha (familiar), el Combo Huambrillo (personal) o el Piqueo Peque-Peque (para los pequeños o antojadizos) son las distintas formas en que presentan los insumos principales.
El Chaufa Amazónico es el corazón de los combos donde podrán saborear y experimentar la cúrcuma, el jengibre, la cebollita china y el sachaculantro pero todo sutilmente equilibrado con el delicioso sabor de la cecina y el chorizo amazónico. El arroz no es frito ni grasoso, sino ligeramente húmedo y acompañado de trozos de tortilla de ajonjolí.
Como acompañamiento, los riquísimos Frejoles Mela-Mela, conocidos como Ucayalinos o Huasca en la región. Son una dulce mezcla con sacha culantro, mishkina y chorizo como los preparan en los hogares selváticos.
El bocadito que se ha convertido en el hit del restaurante es el Wantán Charapa, crujiente y con abundante relleno que ha hecho que lo llamen empanada.
Los combos viene con dos salsas: la Tártara Amazónica, una salsa que contiene cocona, sacha culantro y mayonesa, ideal para los wantanes pero también va muy bien con el chaufa; y la Salsa de Cocona que se elabora con cocona, limón regional, cebolla y otras hierbas.
El Piqueo Peque-Peque incluye cecina amazónica, chorizo y plátano bellaco dulce en rodajas. Una especie de salchipapa amazónica que no tiene pierde. Encanta, por cierto.
“Con el fin de apoyar a los productores regionales hacen un gran esfuerzo por establecer alianzas con proveedores del interior del país, u otros socios que trabajan con productores locales. Así compran insumos a Ucayali, Tarapoto, Loreto, Chachapoyas y Madre de Dios”, comenta Vásquez.
Información
Horario: de martes a domingo, de 12 a 17 horas.

Puede ordenar por Whatsapp al 981729213 o visitar la web www.chinocharapa.pe