HOMENAJE A MONSEÑOR ADRIANO TOMASI TRAVAGLIA

EN CEP JUAN XXIII

La comunidad china católica y en especial el plantel Juan XXIII celebró el vigésimo cuarto aniversario de la Ordenación Episcopal de monseñor (a) Adriano Tomasi Travaglia, en una jornada marcada por la fe, la gratitud y la visita de sus familiares desde la ciudad italiana de Trento.
El acto, reafirmando su trayectoria de servicio evangelizador y forjador de valores cristianos, fue una jornada cargada de emoción cristiana, destacando su generoso espíritu y el liderazgo en la formación espiritual de la vicaría y la integridad humana en toda la comunidad educativa.
Bajo su guía, el colegio ha consolidado una propuesta educativa centrada en valores, con una mirada profundamente humanista. Su lema episcopal Ut Serviam (Para Servir), se mantiene enhiesta marcando el camino hacia una educación comprometida con la sociedad y, esencialmente, con la población vulnerable.
La Misa de Gracias tuvo un carácter especial con la presencia de sus familiares y amigos, para festejar fecha tan significativa; luego recorrieron los espacios más emblemáticos del colegio, como la ludoteca, el museo Muchifu, el auditorio Paz y Bien y el pabellón STEAM.
Caterina, integrante de la familia Tomasi-Travaglia, expresó su sorpresa y emoción sobre el crecimiento del centro educativo. «Es muy impresionante conocer más de cerca todo lo que ha logrado. Nos encantó ver la formación y todo lo que hacen aquí», comentó.
En la misma línea, Fabio Vettori, ilustrador italiano y persona cercana, destacó el ambiente que se vive en la institución. «Ver a los niños, la participación en la misa y el calor humano que se siente aquí es algo muy bonito. Es una obra grande y admirable», señaló.
Por su parte, Mara, también familiar de monseñor, resaltó el vínculo que mantienen a pesar de la distancia. «Siempre nos sentimos como en casa cuando venimos. Él nos ha enseñado a ver lo bueno en las personas y a actuar con generosidad», afirmó.
La directora del plantel Jennifer Paján Lan subrayó la importancia de esta visita, que refleja el alcance del legado del padre Pachi -nombre coloquial-. «Es admirable ver cómo su parentela conoce y valora tanto esta obra. Se percibe una profunda admiración y cariño», indicó.
Asimismo, destacó el espíritu de acogida que caracteriza a Juan XXIII. «Aquí vivimos el sentido de familia. Cuando alguien llega, lo hacemos sentir parte de nosotros. Esa cercanía es fundamental y los estudiantes lo reflejan con mucha naturalidad», agregó.

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