APORTES DE CHINA AL PERÚ

Vínculo bilateral con trascendencia

Ilustración: Cortesía de Kambista

Los aportes que ha realizado China a Perú en los últimos años han contribuido positivamente a su proyecto de desarrollo como país, lo que a su vez fortalece de manera paralela la relación bilateral, afirmó el exembajador Juan Carlos Capuñay.
Capuñay, quien se ha desempeñado como embajador de Perú en China, sostuvo que el acercamiento entre ambas naciones ha sido destacado y que es necesario entenderlo inicialmente desde su perspectiva histórica, ya que Perú fue la primera nación latinoamericana en recibir una migración china organizada.
“Se ha creado una transculturación entre China y el Perú que ha dado lugar al surgimiento de costumbres, palabras que pueden ser definidas como el léxico chino-peruano, modos de comportamiento. Entonces, ello acerca el pueblo peruano al chino”, indicó.
Remarcó que actualmente el vínculo bilateral trasciende el plano meramente formal y que el acercamiento no responde a una imposición externa, sino que constituye una relación humana que fluye de manera natural y va construyendo un camino propio.
Puntualizó que las inversiones que realiza hoy China en materia de infraestructura, ciencia, tecnología y finanzas, están dirigidas a reforzar la capacidad exportadora y comercial que viene desarrollando la nación sudamericana.
Sobre la ejecución de proyectos emblemáticos, mencionó el caso del megapuerto de Chancay, que ha tenido un gran impacto en el empleo local, mientras que su relevancia estratégica se consolida para canalizar la carga de exportación hacia los mercados asiáticos.
“No es tanto solo el efecto inmediato que se tuvo con la contratación de personas para la construcción y ahora el manejo del puerto, sino las posibilidades a futuro que esa inversión significa; ese es el mejor ejemplo, digamos, de los beneficios que ha traído o que traen las inversiones chinas”, manifestó.
Además de la infraestructura portuaria, Capuñay se refirió al rol de la tecnología china en el desarrollo nacional, con el apoyo de Huawei, que ha sido fundamental dentro del proceso de expansión de las telecomunicaciones en el territorio peruano.
Recordó que, durante la emergencia sanitaria por la pandemia de la Covid-19, la tecnología china permitió dar continuidad a las actividades educativas en diversas zonas del país, al facilitar que miles de estudiantes mantuvieran sus clases bajo la modalidad remota de manera virtual.
Sobre la presencia de China en el escenario global, el exdiplomático resaltó el modelo de cooperación promovido por el país asiático, mediante “los vínculos” que se establecen a través de la complementariedad económica y la interdependencia comercial y tecnológica con distintas regiones.
Tras afirmar que las iniciativas internacionales impulsadas por Beijing “están dando lugar a esquemas con bienestar” para las naciones participantes, citó como ejemplos de éxito la Iniciativa de la Franja y la Ruta y el Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (BAII).
“Ante la aparición del proteccionismo, de nuevos impuestos, de actitudes unilaterales, la actitud que viene tomando China para abrir su mercado mediante ferias internacionales, es lo que ha dado lugar a que se vea China y su estructura económica como una posibilidad cercana para el resto del mundo”, sostuvo.
Al diferenciar el esquema de trabajo chino de otras opciones financieras globales, explicó que la cooperación bilateral con China se basa en el respeto a las decisiones soberanas de cada país respecto a los sectores, calendarios y modalidades de inversión.
Esta metodología de trabajo, según indicó, tiene una característica muy particular que genera certidumbre en las naciones en desarrollo, al no imponer condicionamientos políticos o financieros previos a la entrega de recursos o ejecución de obras.
En el caso China-Perú, Capuñay subrayó la necesidad de seguir fortaleciendo la agenda bilateral orientada al beneficio mutuo, asegurando así el crecimiento económico y el desarrollo social de las partes involucradas.
Concluyó que la confianza construida a través de los años entre ambas naciones constituye un activo fundamental para profundizar la asociación estratégica, abriendo oportunidades para el comercio, la infraestructura y el bienestar de la población en los próximos años.